Estábamos en la TROJA EL SÁBADO DE carnaval rumbeando, un hombre violentaba a su pareja, la sujetaba para no dejarla ir siendo que por alguna razón ella quería hacerlo, la controlaba agarrándola fuerte y gritándole, delante de sus amigos y amigas y de quienes estábamos alrededor. Ella terminó controlada por la fuerza de él, vencida por EL.
Inquietos e indignados por lo que veíamos, un amigo y yo nos acercamos, a riesgo de salir mal librados, le preguntábamos con la mirada y le decíamos verbalmente si necesitaba ayuda… era una lucha entre la idea que me he dejado sembrar “en peleas de marido y mujer nadie se debe meter” con la idea “no puedo quedarme quieto como espectador de este teatro de violencia contra una mujer”. Fui busqué la policía, se acercaron, de lejitos miraron sin intervenir y dijeron: “eso son peleítas de noviecitos”. Traducción: que una mujer sea violentada nos es cuestión de ciudadanía. Ellos solo eran policías, sin conciencia de género, de equidad, de derechos, de no violencia, eran hombres vestidos de policías, machistas como YO y el resto de quienes estábamos ahí. Seguí mirando a la mujer, creía conocerla, con mi mirada era como diciéndole: ¿necesitas ayuda?, cualquier cosa aquí estamos.
ME PREGUNTO:
¿DECUANTAS FORMAS SUTILES Y NO AGRESIVAS SUJETAMOS A LA PAREJA POR EL HECHO DE SER HOMBRES Y CONSIDERARLAS NUESTRA MUJER?
¿DE CUANTAS FORMAS SUTILES Y NO AGRESIVAS CONTROLAMOS LOS DESTINOS DE LAS MUJERES?
SE que lo hacemos de muchas formas… y tenemos el reto… cada día que identifiquemos los hombres y las mujeres estas dinámicas… se prenderá una lucecita a nombre del 8 de marzo
No hay comentarios:
Publicar un comentario